A unos 12
km. de Mancha Real, nos encontramos con un pueblo pequeño del que no sé el
numero de habitantes, ni de su historia (GRACIAS A LA COLABORACION RECIENTE DE
DE DOS CIUDADANOS DE TORRES, MANUEL Y PACO, HOY CONOCEMOS PARTE DE SU
HISTORIA); me atrae el embrujo de su entorno, sus habitantes... sencillos,
honrados. No es de extrañar que de ésas gentes, surjan talentos ilustres, como
D. Baltasar Garzón.
Si me
preguntaran,¿cual de tus 4 hermanos, quieres más?, sin duda callaría, a pesar de
tener alguna predilección; pero si la pregunta fuera, ¿que pueblo de Sierra
Mágina quieres más?:...¡TORRES!.
Soy
rebelde, siempre se habla de lo que uno más quiere; en éste caso, no. Me
limitaré a decir, que en mi vida he visto paisaje tan agradable, como contemplar
el pico del Almadén nevado, a través de la hermosa cristalera, tomando unos
vinos con los amigos en el bar "El Plátano"; o tal vez, viendo jugar a las
cartas en el legendario bar de "Carailes" a cuatro pensionistas, refrescando la
garganta con un litro de "Tres Pistolas" y un plato de "garbanzos tostaos".
Ahora, solo nos interesa los tintos de verano y las hermosas tapas, rápidamente
nuestra casa, las zapatillas y cómodamente disfrutar del partido de turno;
¿donde está la tertulia y el sosiego?, solo peleamos: la hipoteca, la letra del
televisor, el coche ectra.; solo tenemos prisa para ganar nuestra propia
esclavitud; pero bueno, no me enrollo más.
Prefiero contemplar en Torres, como los niños y mayores, suben y bajan " La
Cuesta de la Pila", precisamente uno de los lugares de más concentración para
conversar y jugar, bajo los frondosos árboles de su pequeña plaza.
Un día de
mediados de Mayo, pregunté a un labrador, ¿porqué hay tanto jolgorio?, me
respondió: se celebra "La Fiesta de los Jornaleros", aquí se come y se bebe
gratis, para que también se acuerden de nosotros; todo el mundo se acuerda
cuando se casa la hija del Rey, porque -calle arriba, calle abajo, van y vienen
los nobles, de boca en boca van, como si al mundo vinieran sus dichas a contar;
más los hombres de la siega, que los verdes campos ven, convertirse en
amarillos, ¡ésos!, ni vienen, ni van. Le dije: hombre no te pases; sin lugar a
dudas estaba muy convencido.
No quise
entrar en debate, iba de paso para recorrer las fuentes de Sierra Mágina y entre
ellas- Fuenmayor, Linar, Fuente Alta, del Zar y Níta, cinco maravillas de éste
pequeño paraíso de cristal que no he olvidado ni olvidaré, prueba de ello mi
poema dedicado a éstos nacimientos, que se puede encontrar en la sección "ruta
del poeta", con alguna fotografía de la Fuenmayor.
No quiero
seguir escribiendo, espero que el pueblo siga vivo y no emigre nadie a Mancha
Real, por eso deseo que los fondos del programa Leader II-, se destinen gran
parte de ellos a ésta zona, para crear empresas que comercialicen los productos
de la tierra, como la cereza, una de las mejores de España.