Sierra Mágina 

Bedmar-Cambil

RECORRIDO Y PARADAS RECOMENDAS.

La ruta atraviesa el macizo en dirección NE-SO, permitiendo ver los paisajes más atractivos del Parque Natural.

El itinerario sigue un camino que surge a las afueras de Bedmar, de tierra una vez pasado el primer tramo. Debido a las características del territorio y a la afortunada carencia de vías asfaltadas que atraviesen la sierra en su integridad, resulta necesario cubrir el trayecto a pie o en bicicleta de montaña, una vez avanzados. los kilómetros iniciales. Ello supone una ventaja para el disfrute pleno, si tenemos en cuenta la belleza del recorrido. No obstante se trata de una ruta dura, apta sólo para personas de buena condición física. Por el esfuerzo que requiere, no se recomienda para el verano, siendo el final de la primavera, con días prolongados, la mejor época para realizarla. Unicamente personas muy entrenadas deben intentar completarla en un día, el resto preferiblemente en dos, pernoctando donde se indica, para lo cual es necesario la autorización del A. M.A.

Bedmar

Bedmar

Nos encontramos ante una población abundante en casas blancas ubicada en un bonito marco natural, al disponerse, orientada a poniente, en la base de una notoria sierra, con vistas al sur del macizo maginense. Con más de 3.000 habitantes, esta localidad, agrícola como todas las de la comarca, fue distinguida por su importante producción de seda en el medievo y hasta hace un par de siglos.

Entre sus alicientes más destacados figuran un valioso castillo que data del siglo IX y su hermosa iglesia renacentista. Si bien no puede olvidarse el tipismo de las empinadas calles de la parte alta del pueblo, donde se conservan muchas viviendas de tipo tradicional. En la actualidad parece asistirse a un resurgimiento económico en base a la introducción del cultivo del espárrago y al desarrollo de la industria conservera.

Santuario y Torreón de Cuadros

Partimos al amanecer; tomando, junto a la salida sur del pueblo, la pequeña carretera que va a Cuadros. Durante el trayecto atravesamos por una de las zonas cultivadas más interesantes de la provincia. Se trata de las huertas de Bedmar, que aún reúnen parte de un singular patrimonio agroecológico. Después de unos 3,7 km. llegamos a un cruce, que tomaremos para avanzar unos cientos de metros hasta llegar al Santuario de la Virgen de Cuadros, lugar con magníficas vistas y una buena fuente donde beber. El conjunto se completa con un desafiante torreón árabe.

Culminando ásperas peñas veremos este orgulloso y "moro" Torreón de Cuadros, testigo de tiempos de escaramuza que hoy; en su soledad, rinde a propósitos de paz.

Nacimiento del río Cuadros

Regresamos al mismo camino para seguir en la dirección que llevábamos. Aproximadamente 500 metros después, alcanzamos un punto con un pequeño anchurón y una construcción tipo chiringuito a nuestra derecha. En este lugar, conocido localmente como "La Casa de la Pradera", deberemos abandonar. Los vehículos, para continuar en lo sucesivo a pie o en bicicleta de montaña, modos óptimos de disfrutar de la belleza del recorrido. El sitio es además arranque de un corto trayecto colateral: veremos un pequeño puente sobre el río Cuadros, que atravesaremos para caminar unos minutos por la margen derecha, en dirección sur, hasta, llegar al nacimiento, contemplando de paso una singular vegetación de ribera

 

Si escogemos el otoño para el recorrido, veremos a la derecha durante el ascenso el espectáculo de color de las singulares masas de la caducifolia Cornicabra.

Barranco del Atanor 

De vuelta al camino principal, iniciamos el ascenso de la sierra. Pasados unos 3,8 km. llegaremos a un punto donde, a nuestra izquierda, se abre el amplio barranco del Atanor. Aquí efectuaremos una parada para comprender los efectos de la orientación de solana o umbría sobre la vegetación. Tanto en una como en otra ladera del barranco tenemos formaciones forestales de buen desarrollo, pero de diferente composición. En el caso de la umbría, veremos un bosque mediterráneo de encina bastante bien conservado. Los más andariegos pueden desviarse un rato para internarse en la foresta y observar su estructura.

Caño del Aguadero

Siguiendo con la subida, inmersos en abruptos parajes, nos detendremos a unos 4 km. del punto anterior. Nos encontramos ante un paisaje de media montaña mediterránea donde, debido al incremento del frío y la humedad, comienzan a ser frecuentes árboles y arbustos de hoja caediza. Ahora tenemos la majestuosa elevación del Campanario (superior a los 1.560 m.) a nuestra derecha, y una impresionante vista del barranco del Mosquito a nuestra izquierda. Cinco km. más adelante, en el seno de una zona de pradería, encontraremos un refugio habitualmente ocupado por pastores. Estamos en la zona del Caño del Aguadero, llamada así por la presencia de una fuente del mismo nombre, donde podemos beber. A 1.600 m. de altura, el lugar es idóneo para pasar la noche. Sólo los caminantes muy entrenados habrán llegado aquí al mediodía y podrán atreverse a completar la ruta en esa misma tarde; el resto es mejor que dediquen otra jornada.

Puerto Mágina

Atravesando por las cotas más elevadas del itinerario conoceremos este tipo de vegetación espinosa y almohadillada, propia de la alta montaña mediterránea 

Al día siguiente continuaremos, en sentido este-oeste, por la misma pista. Transitando por unos parajes montañeses de excepción, a unos 4,5 km., alcanzamos el puerto (1.750 m.), desde donde se iniciará el descenso. Es éste uno de los puntos álgidos del recorrido: a la izquierda el pico de Mágina, la cota más alta de la provincia, con 2.167 m.; a la derecha el Cárceles (2.052 m.), y al frente el inmenso Almadén (2.032 m.). Observaremos además la flora del entorno, con diversas especies del matorral espinoso almohadillado propio de las elevaciones.

Cortijo de los Prados

La cómoda bajada por esta vertiente nos depara magníficos paisajes. Durante varios km. una dehesa compuesta por gigantescos árboles y buenas manchas de bosque constituyen la nota dominante. Podemos salirnos del camino a unos 3 km. del puerto en la dirección que nos apetezca para disfrutar detenidamente de la vegetación.

Carretera a Cambil

Volviendo al camino, y prosiguiendo otros 3 km. aparecen los cultivos, y sumando 1,5 km. más llegamos a la carretera que, avanzando hacia el oeste, nos llevará a Cambil.

Cambil

Los 6 km. que restan hasta la población no están exentos de encanto, pues seguiremos viendo sierra, bosque, huertas, olivares y, por último, las pintorescas calles del municipio. En el interior del casco urbano aparece una espectacular mole rocosa, distintivo indiscutible de la localidad.

Cambil cuenta con alrededor de 4.000 habitantes, parte de los cuales figuran entre aquellos que mejor conservan las tradiciones más genuinas de la comarca.

Dentro de su patrimonio destacan las ruinas de los castillos de Cambil y Alhabar, del siglo X, los cuales fueron testigos de multitud de disputas fronterizas entre los 5. XIV y XY hasta el definitivo triunfo cristiano de 1.485. Fue por lo tanto la última población de Jaén en ser reconquistada.

También hay que citar la iglesia del siglo XVI, poseedora de un insigne retablo de Sebastián de Solis.

Desde aquí podremos ir en autobús a Jaén, y de allí a Bedmar; para recuperar los vehículos.

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