Sierra Mágina 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todas las Rutas

 

 

BARRANCO DE PEREJIL A CUEVA DEL AIRE

Nuestros pasos comienzan en el mismo pueblo de Bedmar. De la plaza donde se encuentra el ayuntamiento parte una calle estrecha hacia abajo que nos lleva hasta una fuente-abrevadero y a un parque. Seguimos rectos por la misma calle (ahora más ancha) y llegamos a un cruce donde un cartel nos indica la dirección hacia el embalse de Pedro Marín. Apenas veinte minutos después de haber comenzado nuestra excursión y sin abandonar la carretera llegamos a las ruinas de lo que fuera un antiguo lavadero, ahora un corral de ovejas, a nuestra derecha.

Al otro lado de la carretera encontramos una balsa de cemento vacía. Junto a las ruinas de nuestra derecha, veremos que parte una pista que será la que tomaremos para acercarnos hasta el barranco de Perejil.

Seguimos la pista, sin abandonarla en algunos cruces que encontramos y pasamos junto a un bosque de pinos a cuyo lado se encuentra una balsa artificial de agua. Continuamos adelante hasta sobrepasar otra gran balsa junto a una caseta de nueva construcción y un transformador eléctrico. Aquí la pista hace una pequeña cuesta y, aproximadamente una hora después de comenzar el paseo, veremos a nuestra derecha en la falda del monte, un gran monolito afilado de piedra que nos indica la entrada al barranco de Perejil.

De la pista que traemos parte un sendero a la derecha que nos deja junto al monolito de piedra, donde encontramos el sendero que asciende en zig-zag. Vamos ascendiendo rodeados ahora de romero por todas partes y pasamos al lado de un abrevadero. Tras un buen rato de ascenso, en una curva pronunciada, nos encontramos de frente con una hermosa vista del Aznaitín. Tras dos horas de camino desde que comenzamos, el sendero hace una curva a la izquierda y comienza a descender. A nuestra derecha hay un gran espolón de piedra. En este es el lugar, los menos animados pueden continuar por el sendero hacia abajo y volver a la pista dejada anteriormente para regresar otra vez hacia el pueblo.

Si queremos hacer el recorrido entero, deberemos echar la vista al frente y observaremos una pared rocosa donde a media altura existe una cueva.

El lugar más accesible se encuentra en la parte más a la izquierda de la pared, junto al saliente de piedra más grande que vemos. Encaminamos nuestros pasos hacia allí subiendo por la empinada ladera y sobre la hierba.

Una vez pasado este punto, llegamos a una pradera con bastantes sabinas y algún que otro enebro. Atravesamos campo a través en dirección sureste hasta llegar al punto más alto. Este punto es la cresta que, siguiéndola, nos pone en la cima Cueva del Aire (1309 m.).

La vuelta la podemos realizar por el cortijo del fondo del valle y, luego, en dirección a Bedmar.

La duración del recorrido es de unas cuatro horas y os recomiendo llevar, al menos, agua para el camino.

ISIDORO CABALLERO