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Procedentes de Cambil llegamos al último pueblo de nuestra ruta, donde a unos 7 km. de éste y atravesando la sierra, volvemos a nuestro lugar de partida: Mancha Real. No hay duda de que el núcleo urbano de Pegalajar, situado en el estribo de la Serrezuela de su mismo nombre y a una altitud media de 800 metros, tuvo origen en el castillo de la Peñuela. Por su posición topográfica, el urbanismo ha tenido que adaptarse a la forma peculiar del terreno, con calles empinadas y estrechas por donde periódicamente drenan sus aguas las vertientes de la Serrezuela. Estas calles son mayoría, pero las más llanas son de mayor extensión y más importantes, pues han ido configurando el crecimiento del pueblo en dirección Este. Es también fundamentalmente la influencia histórica con el urbanismo de Pegalajar. El castillo de la Peñuela fue el primitivo núcleo de una población agrícola, que cultivaba las tierras que regaba la fuente de la Reja y el Río Guadalbullón, junto a las tierras de secano que existían a su alrededor. Puede que éste castillo tuviese un primitivo origen romano, posteriormente reconstruido y ampliado por los musulmanes. Éste castillo estaba situado en un lugar estratégico, sobre una peña, extendiéndose a sus pies la vega que regaba la fuente de la Reja. Fue el origen y también le dio nombre a Pegalajar, que puede traducirse como "Peña de la Vega", en referencia a las huertas que se extendían a sus pies. El crecimiento de la población dio lugar a la formación de un arrabal a finales de la Edad Media, que bien pudo tener un origen árabe anterior. En el siglo XVI la población experimentó un fuerte crecimiento. En 1595 existían 240 casas que albergaban a 1.200 habitantes. En 1752 existían 254 para una población aproximada de 1.584 y ya más recientemente en el 1848, son ya 538 las casas distribuidas en varias calles y plazas para una población de 2516 habitantes. LUGARES TIPICOS: Entre sus otros lugares históricos y atractivos, vamos a centrarnos en lo que consideramos el mayor atractivo del pueblo : La Charca y las Cuevas.
(A quien la vida dí, en justicia, reclamo, no me deje morir)Sobre el origen del estanque hoy denominado la Charca, que embalsa las aguas de la Fuente de la Reja para utilizarlas en el riego de las huertas del término ,no se conoce nada seguro. Es probable que se remonte a época musulmana. Las más antiguas noticias datan del 1469, año en que la Crónica del Condestable Iranzo hace referencia a la Fuente Vieja , y las huertas de Pegalajar, por lo que es de suponer la existencia de una primitiva laguna artificial que regulase el riego de estas huertas. Por otra parte, la fuente de la Reja y la Charca han tenido un importante papel como lugar de recreo de la población. Su cercanía al primitivo núcleo urbano y la presencia del agua son factores esenciales en ésta función. La arboleda circundante serviría en determinadas fechas de uso lúdico. En los años 70 hemos podido observar como La Charca era uno de los lugares más atractivos de la provincia de Jaén, donde los montes y casas limítrofes se reflejaban en la hermosura de sus aguas y los jóvenes hacíamos competiciones de piragüismo y en las fiestas de agosto, las terrazas de verano, bordeaban su inmenso recinto a la brisa del aire agradecido. En la década de los 80 la escasez de lluvia unida a la sobreexplotación por las comarcas limítrofes con profundos pozos, pudiera ser que el acuífero que abastecía la Fuente la Reja se hubiera perjudicado , dejando seco el recinto de la Charca, produciendo un desolado y agónico entorno, como si el aliento se esfumara de Pegalajar. Numerosas protestas ante la Administración por la conciencia del pueblo, parece ser que no han servido de mucho. Aunque hoy, gracias a las abundantes lluvias durante el año 96-97, tal vez han propiciado un leve brote de agua, que nos hace concebir la esperanza de ver la Charca como antaño; ¡ojalá así sea!. La Cueva de los Majuelos: En Pegalajar existen varias cuevas de interés, pero sobre todo destaca la Cueva de los Majuelos; esta cueva está ubicada en un pequeño cerro junto a la carretera local Jaén - Mancha Real, muy cerca del casco urbano, junto a una zona de chalés a las afueras del pueblo. Tradicionalmente ha sido conocida con el nombre de los Majuelos, seguramente por estar los alrededores en tiempos pasados plantados de vid, pues la zona que ocupa ha sido vinícola desde hace 200 años. En realidad son dos cuevas las ubicadas en este cerro: La principal y mayor, conocida desde antiguo como de los Majuelos, y otra descubierta en el año 1.970 por Antonio Ruiz Ortega, que la bautizó como cuevas de Aro por constar de varias salas y responder a las iniciales de su nombre. Antonio Ruiz, empresario local de hostelería, compró este cerro en 1969, junto con la cueva y una casita colindante al otro lado de la carretera, zona conocida como Huerto Francés por 102.500 pts. La Cueva de los Majuelos es una cueva natural abierta en la roca caliza. Forma un enorme bóveda bajo la que se encuentra una gran espacio de unos 1.000 metros cuadrados con una pequeña abertura en el centro a modo de chimenea. En la mente de Antonio Ruiz ya figuraba el sueño de convertir la destarlada cueva, que hasta entonces solo había servido de aprisco, en un gran salón en el que pudieran tener lugar convenciones, bodas, bautizos, etc., así como un bar - restaurante que ofreciera a los clientes algo diferente. Pero ello no era tan fácil. Necesitaba acondicionar todo un cerro yermo de acentuada pendiente, y adecuar el interior a la función expresa. Todo ello respetando al máximo el entorno natural de la cueva y sus alrededores. Con paciencia, a lo largo de veinte años, realizó cuantiosas inversiones. Se realizaron costosos estudios geológicos para confirmar su evidente fortaleza. Poco a poco se levantaron enormes hormas de piedra, se explanó la zona de aparcamientos, se plantaron numerosos arboles, se acondicionó el suelo de la cueva, la zona de cocina, la salida de urgencia, la iluminación interior, el escenario, la cascada exterior, Y se consiguieron todos los permisos necesarios para su inauguración, que tuvo lugar en el verano de 1987, surgiendo en este entorno natural un lugar de recreo histórico - artístico de inexcusable visita. POBLACION, ECONOMIA, FIESTAS: Actualmente Pegalajar, cuenta con unos 3.000 habitantes, aunque en los años 40, llegó a tener la mayor población superando incluso los 7.000 habitantes. Los escasos medios de producción obligó a sus gentes a emigrar a otros lugares. Antaño predominaban las huertas y siembras de trigo y cebada y en menor proporción seda, escaña, centeno, garbanzos, cáñamo, lino ectra., en los terrenos que regaba la Fuente de la Reja, pero paulatinamente el olivar fue ocupando mayores espacios y hoy es el cultivo mas extendido. También se cultivan algunos viñedos y en Pegalajar se realiza un vino casero de buen sabor. Últimamente está adquiriendo importancia la industria del mueble para el hogar y ya hay 4 o 5 empresas interesantes en ésta zona, como Muebles Marlina, fabricantes de mesas y Muebles Pegalajar. En cuanto a sus fiestas, deseamos que los días 4,5,6,7 de Agosto, cuenten con la Charca repleta de agua, para que los vecinos de éste pueblo y de los lugares limítrofes, como Mancha Real, puedan gozar de los festejos en honor a la patrona del pueblo, La Virgen de las Nieves; con uno de los mejores festivales de Andalucía de cante flamenco, por allí han pasado los más grandes del genero. Otra fiesta goza de gran auge, San Gregorio, el día 9 de Mayo, que surgió como tradición de un voto que el Concejo, Clero y Pueblo de Pegalajar hicieron a San Gregorio Nacianceno, por considerar que en tiempos pasados les había salvado de una plaga de langosta. Después de tanto ajetreo y tanta fiesta podemos descansar en el café - restaurante El Caribe y tomar unas cervezas, antes de emprender el viaje hacia Mancha Real (7 km.), donde acabará nuestra vuelta; pero en el camino no olvidéis visitar la famosa Cueva de los Majuelos. |