DEJENME PARTIR....
Déjenme partir a un lugar solitario frente al mar, ahí construiré mi última morada con sueños de gloria y libertad. Me despojaré de mi vestuario luctoso. Me cubriré con corales y caracolillos. Alimentaré mi espíritu contemplando al Gran Azul. Por las noches descansaré en la suave arena, polvo de estrellas. Cuando llegue por mi la Dama Gentil de ojos abismales y oscuros diré a un viejo pescador: Entregame al mar, que de él soy.... Sólo hablaré con el viento.
Dirección del Autor