La rebeldía de Santiago.
Bajaron los Dioses de Santiago a escupirle sus bendiciones,
lo mataron antes de nacer podrido en un cuerpo,
y le llamaron luz cuando vino a reírse de las flores.
Dioses niños fueron los que juegan con él a la vida,
los que mancharon a la tierra con su nombre,
y le regalan letras cuando viene a olvidarse de ellas.
Locos esos Dioses que le regalan vida cuando decide morir
cuando se burlan de mí por solo ver pasar su
sombra,
cuando pierden el amor y nos tiran frescos a la vida.
