Me gusta verte cuando
cansado duermes,
cuando la tranquilidad
inunda tu cara
y el pecho se levanta acompasado
al ritmo de mi ritmo
al tacto de mi mano
Me gusta verte cuando
escribes,
cuando frunces el ceño
y suspiras profundo
para espantar
los malos momentos y
los demonios de días pasados.
Me gusta verte cuando
a mi lado tendido estas,
cuando tu cara
se hace niño esperando una caricia
y tiendes tu mano en busca
de la mía.
Me gusta ver cuando
tu cuerpo desnudo tiembla
al aliento de mi caricia.
cuando tormentas indescriptibles
precipitan desde el alma
al encuentro del placer.
Me gusta verte
cercano a mi mundo,
unido a mí.