PROFETA DIONISIACO

Sentado en el unbral de la nada canto desnudo cual satiro ebrio buscando a su dios de los bosques. Mistica fuersa la que abrasa mi alma y pinta de colores los muros de la existencia. Ella la viviente maltratara vuestras almas con versos blasfemos. Pobre peregrino pobre alma. Duendes dionisiacos venid venid. Quien de todos ustedes correra con el viajero del tienpo. Sentado en el unbral de la nada miro la borrasca que se aproxima y canto mis versos. Duendes dionisiacos tomen sus almas. Venid los fieles venid. Majia desnuda del saber principio divino para no morir en la falsedad. EL paraiso no esta perdido si no olvidado.



 

wpe2.jpg (1143 bytes)